Cómo educar la inteligencia emocional.

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La inteligencia emocional es una cuestión esencial en el desarrollo de una persona, y muy especialmente de un niño/a. Los niños/as con capacidades emocionales adecuadas serán más competentes para manejar el estrés y podrán desenvolverse mejor en la vida y ser más felices. Si una vida agitada y apresurada ha vuelto a su hijo/a propenso a la irritabilidad y a la ira, podrás enseñarle a reconocer y controlar estos sentimientos, así como a enfrentarse y superar las nuevas situaciones que se va a encontrar a lo largo de su crecimiento. Es tarea de los padres y madres constituirse como un modelo de madurez emocional para poder ayudar a sus hijos/as a reconocer y gestionar sus emociones de manera adecuada y así lograr un equilibrio personal y unas buenas relaciones con su entorno.  El conocimiento, comprensión y control de las emociones son básicos para que los niños/as se desenvuelvan de forma adecuada en la sociedad, de ahí la importancia de que desarrollen su inteligencia emocional.

¿Podemos entrenar a nuestros hijos/as para que tengan inteligencia emocional?

Totalmente. Algunos niños/as de forma instintiva son más capaces de manejar sus emociones y están preparados para hacer frente a situaciones nuevas y enfrentarse a nuevas personas con mayor facilidad. Otros/as desde el principio tienen más dificultades a la hora de reconocer y controlar sus emociones, y por tanto, les cuenta más adaptarse a situaciones nuevas, requiriendo más apoyo por parte de los adultos para regular su mundo emocional a medida que van creciendo.

El sistema educativo, desde siempre se ha centrado de forma prioritaria en el desarrollo de las capacidades intelectuales de los alumnos/as. No es hasta la aparición del concepto de inteligencia emocional difundido por Daniel Goleman en 1996, cuando se le empezó a dar la importancia que requiere esta faceta del desarrollo humano, y muchas escuelas comenzaron a establecer programas educativos para enseñar a los alumnos/as a identificar sus propias emociones y a percibir y tener en cuenta  las emociones de los demás. A pesar de ello, aún queda un largo camino por recorrer en el ámbito educativo y es tarea de los padres y madres, teniendo en cuenta el papel fundamental que desempeñan en la educación de sus hijos/as, fomentar su inteligencia emocional.

¿Cómo conseguir que nuestros hijos/as desarrollen su inteligencia emocional?.

   1. Enseñando a reconocer sus propias emociones.

El primer paso es ayudar a tus hijos/as a identificar y nombrar sus propias emociones, ya sean de ira, decepción, miedo o alegría, para que empiecen a ser conscientes de sus diferentes sensaciones y aprendan a reconocerlas. Aquí no solo les vas a explicar lo que están experimentando sino también cómo sus reacciones emocionales afectan a las personas que están alrededor. Cuándo estén molestos o desanimados, pedirles que expresen lo que están sintiendo, incluso que lo escriban o hagan un dibujo, es una buena idea para enseñarlos a examinar y aceptar sus emociones. Es importante no olvidar hacerlo también con las emociones positivas. Así, ayudas a tus hijos/as a reflexionar sobre su experiencia y lo que desencadena sus sentimientos. Para los más pequeños, el hecho de saber que hay una palabra para nombrar sus sentimientos es una buena herramienta para aprender a manejar las emociones que les inundan.

     2. Hablando de forma abierta sobre las emociones.

La mejor manera de fomentar la inteligencia emocional es mostrándola. Diles a menudo a tus hijos/as cómo te sientes y no solo cuando se trate de emociones intensas y difíciles de gestionar, como cuando estás decepcionado, triste o enfadado. Demostrar a tus hijos que haces frente a tus emociones y las resuelves de forma eficaz, siendo capaz de superar la ira o el enfado, es una de las formas más poderosas de enseñarles inteligencia emocional. Cuando te sientas feliz y estés alegre, házselo saber a tus hijos/as y háblales del porqué. Como padres, muchas de nuestras emociones son provocadas por algo que nuestro hijo/as han hecho, ya sea bueno o malo. Aquí es importante recordar que no debemos de culparlos de las emociones negativas que nos han provocado su comportamiento. Si algo tienen que corregir ,  es el comportamiento negativo, no la emoción que éste ha despertado en ti. No hay ninguna razón para la culpa o el castigo, sólo debes de poner un límite claro utilizando la empatía.

   3. Empatizando con tu hijo/a.

Cuando el malestar de tu hijo/a parece estar fuera de proporción con la situación, empatizar con él/ella le ayudará a calmarse y liberarse de sus emociones perturbadoras. Debes de recordar que todos/as alguna vez hemos acumulado emociones hasta darles rienda suelta una vez que nos encontramos en un refugio seguro. Ser empáticos con nuestro hijo/a en una situación así no significa que le estemos dando la razón ni que aprobemos su comportamiento, sino que le hacemos ver que entendemos cómo se está sintiendo en ese momento. Aunque tu hijo/a finalmente tenga que hacer lo que le dices, tiene derecho a tener su propia perspectiva, a que sea reconocida y a no sentirse frustrado. Si le envías a tu hijo/a mensajes como -“Sé que te gustaría seguir jugando más rato, pero ha llegado la hora de la cena y tienes que sentarte a la mesa”-, le estarás haciendo ver que entiendes su malestar. Sentirse comprendido desencadena sustancias bioquímicas que le ayudan a calmarse, y esta vía neurológica saldrá fortalecida cada vez que se sienta aliviado y utilizará la misma estrategia para calmarse a sí mismo/a a medida que va creciendo.

    4. Permitiendo la expresión de las emociones.

Si desaprobamos los sentimientos de miedo e ira que puedan experimentar nuestros hijos/as, estaremos impidiendo que los expresen y es posible que acaben por reprimirlos. Los sentimientos que son reprimidos y no se han gestionado de manera adecuada, no desaparecen como los que han sido expresados libremente, sino que quedan atrapados y buscan una salida. Debido a que este tipo de emociones no están bajo control consciente, podrán aparecer en forma de pesadillas, fobias o algún tic nervioso. Es fundamental explicarles que todas las emociones son legítimas y forman parte de nuestra naturaleza. Tenemos que enseñarles a controlarlas  y para ello debemos de ponerles límites a sus acciones. Aceptar las emociones de ira y miedo de tu hijo, le ayudará a su vez a aceptar el mismo sus propias emociones y por tanto a resolverlas y seguir adelante, haciéndolo cada vez más capaz de regular sus estados emocionales.Los niños/as necesitan expresar sus emociones sin ser censurados, pero también necesitan adquirir herramientas para solucionar los problemas, y para ello necesitan entrenamiento y un buen modelado por nuestra parte.

Para concluir, decir que la inteligencia emocional es una habilidad que su hijo/a va a ir desarrollando con el tiempo a través de su interacción con la familia y con el mundo. Como progenitores, tenemos el deber de educar a nuestros hijos/as para que desarrollen su inteligencia emocional y contribuir a formar personas más sociables, felices y responsables.

El medio mejor para hacer buenos a los niños/as es hacerlos felices.

Francisco Góngora.

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Prevención del sexting entre adolescentes.

Consejos para padres. Sexting

La mayoría de los adolescentes se sienten cómodos y viven con total naturalidad la exposición de sus vidas a través de las redes sociales o las App de mensajería instantánea. Publicar fotos, compartir comentarios y actualizar sus mensajes de estado, está totalmente normalizado en el día a día de menores y jóvenes. Este tipo de comportamientos no tiene  por qué conllevar riesgos, siempre que se lleve a cabo una buena gestión de la privacidad y de la identidad digital. La habilidad de gestionar con éxito la propia visibilidad, reputación y privacidad en la red tiene que formar parte del aprendizaje de los menores de forma paralela a la adquisición de las destrezas en el uso de las nuevas tecnologías, las cuales se han convertido en fundamentales para vivir en la actual sociedad de la información.

El problema comienza cuando los menores carecen de la información y de la madurez suficiente para administrar de forma segura su vida digital. Los adolescentes en muchas ocasiones pueden tomar decisiones impulsivas, sin pensar en las consecuencias negativas que les traerá después. Un ejemplo de este tipo de comportamientos que se pueden volver contra ellos es el sexting, del cual hablaremos a lo largo de este post, dando una serie de consejos a padres y educadores, para la actuación y prevención.

¿Qué es el sexting?

El sexting consiste en enviar imágenes o vídeos con contenido sexual sobre el propio remitente, o mensajes de carácter sexual explícito a través de mensajes de texto o de voz, ya sea a través del teléfono, ordenador, web cam u otro dispositivo. El envío de contenido sugerente y explicito combinado con la tecnología, hace que esta información pueda ser transmitida y distribuida al instante y de forma viral, así como la posibilidad de que quede almacenada en los medios digitales de forma permanente. El sexting es una realidad  presente en la vida de los adolescentes, y lo utilizan para atraer, para autoafirmarse, para sentirse sexys, para mostrar interés por alguien, para sentirse aceptado/a o porque se sienten presionados a enviarlo.

El estudio sobre hábitos seguros en el uso de smartphones por niños y adolescentes españoles, realizado por Inteco y Orange, indica que casi el 40% de los menores entre 10 y 16 años conocen en qué consiste el sexting y admiten haberlo vivido en su entrono. En estos casos, el adolescente es reacio a confesar que ha participado directamente en una situación de sexting, no obstante, un 1,5% de los menores entre 10 y 16 años afirma haberse hecho a sí mismos y enviado fotos eróticas utilizando el móvil (sexting activo), mientras que el 4,3% declara haber recibido imágenes de contenido sexual de chicos o chicas conocidos (sexting pasivo).

Las consecuencias de la práctica del Sexting.

  • El envío de este tipo de contenido o mensajes puede causar muchos problemas, sobre todo si comienza a ser compartido. En el momento en el que el adolescente envía el mensaje, el destinatario está en posesión de una imagen muy comprometedora, que puede ser compartida con facilidad a través de mensajería instantánea e incluso ser publicada en las redes sociales y hacerse viral. El adolescente pierde totalmente el control del mensaje que envió de forma privada a otra persona, llegando a poder ser copiado, enviado, publicado y visto por audiencias enormes.
  • Cuando se produce una ruptura, una de las partes puede tomar represalias y difundir de forma malintencionada imágenes, mensajes o vídeos con contenido sexual. Este tipo de comportamiento parece ser muy común entre los adolescentes.
  • La humillación que tiene que soportar la persona al ver sus imágenes o vídeos con contenido comprometido circulando sin control, es devastadora. Saber que este contenido está siendo visto por cientos de personas y posiblemente incluyendo sus familiares, sus profesores, sus vecinos o sus compañeros de clase, es una situación angustiosa. En algunos casos trágicos el nivel de desesperación y vergüenza ha llevado a algunos adolescentes a provocarse autolesiones , e incluso al suicidio.
  • El menor puede ser objeto de sextorsión (combinación de las palabras “sexo” y “extorsión”), al enviar contenido privado a personas que posteriormente los chantajean con distribuirlo y hacerlo público si no acceden a sus pretensiones. Por miedo a que el contenido enviado sea compartido, terminan aceptando las peticiones del extorsionador/a que pueden ir desde obligarlos a mantener relaciones sexuales a continuar con el envío de imágenes o vídeos explícitos o al envío de una cantidad de dinero.

¿Qué hacer ante una situación de sexting?

  • Si a consecuencia del sexting tu hijo/a está sufriendo intimidación o ciberacoso, pide ayuda. Nadie merece ser intimidado o acosado. Puedes obtener información sobre los pasos a seguir a través de estos enlaces de plataformas web especializadas en el fenómeno del sexting y del ciberbullying, con consejos prácticos sobre como actuar en estos casos – www.sexting.eswww.ciberbullying.com, chaval.eswww.pantallasamigas.net/ – entre muchas otras que podemos encontrar a través de los buscadores.
  • Si sospechas que tu hijo/a esta siendo objeto de extorsión por haber mandado imágenes u otro tipo de material comprometido a una persona que le esta amenazando y chantajeando, debes hacerle saber que si accede a sus peticiones le esta dando vía libre para que continúe con la manipulación. Dándoles lo que piden no vamos a conseguir interrumpir su extorsión, sino al contrario, aumentar sus demandas. Este tipo de comportamiento es totalmente ilegal y es necesario implicar a la ley para su detención.
  • El principal cometido de los padres es generar la confianza suficiente para que su hijo/a acuda en su ayuda en caso de estar siendo objeto de chantaje, creando un ambiente en el que puedan estar seguros de acudir a ti sin miedo a ser juzgados o castigados. En ocasiones, los padres sienten la tentación de culpar a sus hijos por el comportamiento irresponsable, o los castigan retirándoles los privilegios que tenían. Debes saber que tu hijo está siendo victima de un delito y que en este momento necesita tu ayuda. El porqué cometió  la imprudencia de compartir fotos o vídeos comprometedoras debe de ser tratado en otro momento y con tranquilidad.

Consejos para la prevención del sexting.

  • Es importante no esperar a que se produzca el incidente para hablar de las consecuencias del sexting. Hablar de la seguridad y la privacidad en las redes y de la necesidad de preservar la intimidad es indispensable.
  • Insista a sus hijos/as en que una vez que se envía una imagen o vídeo, nunca se puede recuperar y perderán el control sobre la misma. Pregúntales cómo se sentirían si sus compañeros, sus profesores e incluso sus padres pudieran ver la fotografía, y háblales de casos de adolescentes que han sufrido las consecuencias del sexting.
  • Tienen que aprender a hacer frente a las presiones que pueden ejercer sobre ellos para enviar este tipo de imágenes. La clave está  en enseñarles a ser asertivos y rechazar este tipo de demandas, teniendo siempre presente la potencial humillación social de la que pueden ser objeto.
  • Tienen que conocer las consecuencias legales que tienen el envío y la distribución de fotos de contenido privado. Enséñeles a ser responsables y si alguien les envía alguna foto comprometedora, que la borren inmediatamente y no participen en su distribución.
  • Establece reglas. Al igual que no dejas a tu hijo/a montar en el coche sin ponerse el cinturón o que beba alcohol, ya que son comportamientos que pueden tener consecuencias negativas, no les des un teléfono móvil sin establecer reglas y sin enseñarles cómo usarlo de forma segura.
  • Es importante que investigues y utilices el material existente en la red a disposición de padres y educadores para trabajar con tu hijo/a sobre temas relacionados con la seguridad y la privacidad en el uso de las TIC. Puedes visualizar con ellos vídeos como éste, relacionado con sextorsión, proporcionado por la web Pantallas Amigas (http://www.pantallasamigas.net).

La mejor arma con la que contamos padres y educadores para luchar contra estos nuevos riesgos a los que se ven expuestos los menores es la educación. Educar es proteger.

Francisco Góngora.

Educar a los menores en el uso seguro de las TIC.

Seguridad Tic y menores de edad

En la actualidad nadie pone en duda las excelentes oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías para toda la sociedad, incluidos los niños y los jóvenes. Cada vez se desarrollan más experiencias e investigaciones que demuestran la utilidad de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) como herramientas pedagógicas. Todas las escuelas cuentan con dispositivos con acceso a Internet, a través del cual el alumnado prepara sus asignaturas, hace trabajos de investigación, participa en cursos, comunidades y foros, como parte de su proceso de aprendizaje. Hoy, el uso de Internet y las nuevas tecnologías, se ha convertido en una de las más importantes habilidades que todos/as tenemos que dominar para ser miembros exitosos de la sociedad. Las herramientas tecnológicas son uno de los medios más importantes con los que contamos para ayudar a nuestros hijos/as a aprender las competencias que van a necesitar en el futuro para desenvolverse en el mercado laboral.

Aunque los beneficios educativos son muchos, no podemos perder de vista, los peligros a los que se pueden exponer los menores con el uso de las TIC, es por ello que al igual que educamos a nuestros hijos/as sobre cuestiones relacionadas con el comportamiento, los modales y la seguridad en el mundo real, debemos de hacer lo mismo con el uso de las tecnologías. Es cierto que en este aspecto, existe una brecha digital generacional, y muchos padres no se sienten capacitados para gestionar los riesgos a los que se exponen sus hijos/as en el mundo digital, de la misma manera que lo hacen en el mundo real. Muchas veces se muestran inseguros en el conocimiento y la experiencia sobre las potencialidades de la red, a la vez que sus hijos/as manifiestan cada vez más habilidades en el uso de Internet, a pesar de que pueden no tener la madurez suficiente para hacerlo de modo fiable.

Los menores se conectan tanto desde casa cómo en el centro educativo e incluso en cualquier lugar a través de los teléfonos móviles, y todo ello en muchas ocasiones sin la supervisión de un adulto. Con frecuencia los padres entregan a sus hijos/as teléfonos móviles por motivos que van desde “todos sus amigos tienen uno” hasta “para contactar con ellos cuando están fuera de casa”, y la mayoría de las veces no les dan ninguna orientación sobre cómo usarlos de manera segura y responsable.

Enseñarlos a pensar y analizar de forma crítica su comportamiento en las redes, lo que dicen, lo que hacen y lo que comparten, resuelta esencial en la realidad presente. Con el incremento de los riesgos que se pueden encontrar los menores online, como son el ciberbullying, el grooming, el sexting, la exposición a contenidos sexuales inapropiados o el acceso a comunidades virtuales que pueden promover comportamientos dañinos, las familias se tienen que enfrentar cada vez más al reto de educar a sus hijos/as para que se desenvuelvan de forma segura en el mundo digital. Tienen un papel clave que desempeñar en el aprendizaje de los menores de las habilidades necesarias para navegar de forma segura. Todos los progenitores deberán de preguntarse, ¿Qué estamos haciendo para preparar a nuestros hijos/as para la vida en la era 2.0?. Con la tecnología totalmente arraigada en nuestras vidas, no podemos permitirnos ignorar esto. Si algún padre piensa que no tiene que informarse e involucrarse en cómo sus hijos/as están utilizando la tecnología, tiene que saber que  los está dejando desprotegidos en una parcela que está totalmente integrada en su día a día.

Una mayor información y educación que proporcione a los padres las habilidades necesarias para medir y gestionar los peligros a los que se enfrentan sus hijos/as, es necesaria. El gobierno, las autoridades, las escuelas y los servicios de atención a las familias, juegan un papel clave en la promoción y fomento de proyectos  destinados a prevenir y solucionar esta problemática.

Un ejemplo de este tipo de recursos a los que puede acceder cualquier progenitor interesado en adquirir conocimientos en materia de Seguridad TIC es el curso online “Seguridad TIC y menores de edad para educadores”. Esta acción formativa está incluida dentro del programa de “Capacitación en materia de seguridad en el uso de las nuevas tecnologías de la comunicación y la información para padres, madres, tutores y educadores de menores de edad” puesto en marcha por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo a través de Red.es. Esta iniciativa tiene como objetivo dotar de destrezas a los progenitores y educadores, de modo que sean capaces de acompañar a los menores de edad en el uso de las TIC de una forma responsable. A través de diferentes plataformas en la red podemos encontrar abundante material y recursos relacionados con la prevención, control e intervención en cuestiones vinculadas con la seguridad en el uso de las TIC por parte de menores de edad. Os facilito el enlace de algunos de estos sitios web especializados:

  • Chaval.es– Portal web de referencia centrado en el buen uso de las TIC.
  • Pantallas amigas– Iniciativa cuya misión es la promoción del uso seguro y saludable de las TIC.
  • Ciberbullying.com– Portal web especializado en ciberacoso.

Las Tic por si solas no conducen a ningún riesgo, es el uso que hacemos de ellas lo que puede ocasionar los peligros. La mejor herramienta con la que contamos para garantizar un uso adecuado por parte de los menores es la educación. Educar es proteger.

Francisco Góngora.

Taller: Claves para mejorar la comunicación con mi hijo/a adolescente

Taller: Claves para mejorar la comunicación con mi hijo/a adolescente

El equipo RESUELVE AHORA pone en marcha este espacio de reflexión entre padres y madres en el que se abordarán las respuestas a situaciones e interrogantes que se presentan en los padres en el momento de educar a sus hijos adolescentes, proporcionando soluciones y explicaciones a ciertos tipos de conductas y aspectos de sus hijos, orientado a facilitar la labor de ser padres – madres.

Consejos prácticos para mejorar el rendimiento en estudiantes de la Eso.

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  • Para que cuando estudies, aprendas realmente, es necesario:

-Tener una organización previa de todo el material que vas a utilizar.

– Es importante estudiar siempre en el mismo lugar, alejado de cualquier ruido que perturbe y distorsione el estudio.

-Programar un horario de estudio aprovechando los momentos del día en los que estés más concentrado.

-Planifícate el tiempo con periodos de descanso no muy prolongados, de unos 10 minutos más o menos.

-Aprovecha cuando estés más cansado para realizar los deberes más fáciles ( realizar actividades, pasar apuntes)

-Es importante que estudies día a día. Estudiar el día de antes del examen, induce a bloqueos y no favorece la comprensión.

-Procura comenzar siempre a la misma hora, para así potenciar el hábito de estudio.

-Se recomienda dedicar para estudiar, entre 1-3 horas (1ºEso), 2 horas (2ºEso), 2-3 horas (3º-4º Eso).

-Es recomendable no ponerse a estudiar después de haber visto la televisión porque absorbe gran parte de nuestra concentración, perjudicando así el posterior aprendizaje. Tampoco es recomendable ver la televisión en los descansos ni hablar largo rato por teléfono.

  • Pautas a seguir antes de ponerse a estudiar:

-Una habitación individual alejada de todo ruido.

-La habitación debe de estar dotada de una mesa adecuada situada a la altura del estómago. Tener sobre ella lo imprescindible para no distraernos. Silla con respaldo y pies apoyados en el suelo sin cruzarlos.

  • Las condiciones físicas y psíquicas a tener en cuenta para mejorar el estudio:

– Dormir lo necesario. Entre ocho y nueve horas al día.

– No lleves a la cama los problemas personales personales, familiares o escolares. Conviene procurar dejarlos en la “mesita”.

-No te quedes hasta muy tarde viendo la televisión. Hay que fijarse una hora para irse a la cama.

-Comer adecuadamente. Tener una dieta rica y variada en la que no falten la verdura, los pescados, la fruta y los alimentos ricos en fibras. Beber agua para estar bien hidratado, preferiblemente con ele estomago vacío ya que durante las comidas contrarresta el efecto de los jugos gástricos. Es importante que el desayuno se convierta en una de las principales comidas del día.

– Hacer ejercicio físico de manera habitual.

  • Preparación psicológica para estudiar mejor:

-Ponte una meta, debes saber lo que quieres y hasta dónde quieres llegar.

-La motivación interior es el” motor” del buen estudiante. La fuerza de voluntad es la mejor energía.

-Conformarse con mínimos no es de valientes, debes cuidar tu afán de superación.

-Conócete y apréciate a ti mismo, es importante que cuides tu valoración personal y tu autoestima.

-Siempre van a surgir dificultades y problemas, como en la vida misma, pero hay que buscar soluciones y no desanimarse. No te aísles, conecta con personas de tu confianza que te puedan orientar.

La historia de un divorcio, contada 20 años después

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Víctor acude a nosotros para solicitar información acerca del servicio de mediación, pues tiene un hijo de 30 años con el que mantiene un grave conflicto, prácticamente desde que éste hijo llegó a la etapa de la adolescencia. Le gustaría mejorar la relación con él sobre todo porque no entiende cómo se le ha podido ir la situación de las manos hasta este punto, llegando a semejante nivel de deterioro.

Víctor nos comenta que estuvo casado durante 15 años y fruto de ese matrimonio tuvo 3 hijos, una chica y dos chicos. Se separó de su esposa hace más de 20 años, aunque la sentencia de divorcio data de 2006.

Las relaciones con sus hijos no han sido fáciles. La guarda y custodia la ha tenido la madre, mientras él ha acudido a visitarlos siempre que podía, aunque reconoce que dadas las disputas que tenía con su ex mujer, y por circunstancias económicas y laborales, no los ha visitado tanto como le hubiera gustado. Señala haber sufrido mucho por esta circunstancia y haber tenido depresiones.

La separación de la pareja supuso un brusco antes y después en la relación entre el padre y los hijos, así como en la dinámica familiar establecida. La pareja no se separó de mutuo acuerdo. Ella no aceptaba la separación, en un principio, y quería a toda costa forzar a su marido a continuar con ella, por los niños y por los años compartidos. El caso es que la convivencia era insostenible y además Víctor reconoce que ya no estaba enamorado, por tanto quería romper y encaminarse en otra dirección.

Para Víctor fue muy difícil tomar la decisión, pues amaba a sus hijos y no quería separarse de ellos, pero por su estilo de vida y por los roles educaciones que había recibido, no se planteaba compartir la custodia, con la clara idea de que sus hijos estarían mejor conviviendo con la madre; sin embargo siempre tuvo claro que él se haría cargo de su manutención y los visitaría cada vez que pudiera.

En el momento que Victor abandona el domicilio, la vida de sus hijos cambia por completo. Apenas ven a su padre, y la madre cae en depresión; llora y habla mal de él todo el tiempo, utilizando expresiones del tipo:: “papá nos ha abandonado”, “vuestro padre no me quiere”, “me ha engañado”… y así un largo etcétera. Su ex mujer sufríó mucho también y el impacto de todo este dolor lo recibieron directa o indirectamente los hijos.

Los hijos siempre han hecho de intermediarios entre su padre y su madre (con el consiguiente desgaste para ellos), y además han hecho frente al padre en nombre de la madre por cuestiones económicas, lo han culpado de la desdicha de su madre y de la gran cantidad de problemas y sinsabores con los que se han criado desde muy pequeños.

Con el paso del tiempo, las relaciones entre padre e hijos se van tornando cada vez más distantes, pero existe una relación. Víctor siempre ha ayudado a sus hijos en todo lo que ha podido, sobre todo a nivel económico. Les ha facilitado estudiar y les apoyado para acceder al mundo laboral en todo lo que ha podido.

Sin embargo, con uno de sus hijos la relación es muy mala desde que éste entró en la etapa de la adolescencia, de manera que para Víctor la comunicación con su hijo siempre ha sido una lucha.

Víctor no sabe reconocer con exactitud donde está el punto de inflexión en el que la relación con su hijo se fue al garete, pero si que tiene recuerdos positivos con su hijo cuando era niño. Jugaba con él y se divertían juntos, pero la marcha de Víctor marcó una barrera importante entre ellos. En general, los hijos de Víctor le reprochan que no se ha portado bien con ellos, ni con su madre. Tienen mucha rabia. Los hijos han desarrollado muchas carencias y problemas psicológicos (todos han acudido a servicios psicológicos en algún momento) y señalan que por culpa de sus padres sus infancias han sido infelices.

El hijo mayor es agresivo, es el único que sigue viviendo en casa de su madre y no es capaz de aceptar normas ni reglas, así como no acepta el mantener responsabilidad alguna. La hija que le sigue en edad sufre ansiedad desde los 15 años, circunstancia ésta de salud que le ha impedido llevar una vida con normalidad. El hijo menor está trabajando en una empresa hortofrutícola. Sin embargo, tiene frecuentes depresiones y no es capaz de mantener relación de pareja estable.

Ninguno de los hijos siente verdadero apego por la familia, de hecho apenas hay contactos familiares, aunque si que mantienen algún tipo de relación. Digamos que la historia familiar está cargada de dolor y sufrimiento, sobre todo por la guerra abierta que durante más de 20 años han tenido los padres, y cuyo impacto han recibido directamente los hijos.

Víctor reconoce que la relación con su ex mujer ha sido muy conflictiva, durante toda la vida, pero sobre todo tras separarse. Se divorciaron formalmente en 2006 y no mantienen relación alguna entre ellos, ni para bien ni para mal. Por lo menos la guerra no está activa ahora -asegura, pero las relaciones son inexistentes y sus hijos presentan muchos problemas de los que él, en alguna medida, se siente responsable. Reconoce que si le volviera a ocurrir de nuevo, o si pudiera volver atrás con lo que ahora sabe de la vida, intentaría por todos los medios que su separación afectara lo menos posible a sus hijos, recurriendo a los profesionales que hiciera falta. Señala que ahora hay mucha más información que antes, y que esto es una gran ventaja para las nuevas generaciones que se hayan en conflicto.

La historia de Víctor es el vivo retrato de las consecuencias de una crisis familiar no resuelta. Cuando los padres no son capaces de mantener a sus hijos al margen de sus conflictos, las consecuencias pueden ser demoledoras para todos los miembros de la familia, así como perdurar largamente en el tiempo.

Esta es la experiencia que Víctor ha compartido con nosotros, y sobre la cual vamos a intentar trabajar conjuntamente, para apoyarlo en la resolución pacífica de sus conflictos. Parece ser, según nos comenta, que su hijo está dispuesto a asistir a un proceso de mediación que los ayude a dejar atrás el pasado y a mejorar su relación.

Espero que este post os sirva para tomar conciencia de la importancia de pacificar las crisis y problemas familiares, de manera que los hijos puedan quedar al margen y ser protegidos de los asuntos de sus padres, que para nada son de su incumbencia, en cuanto a ámbito de decisión.

Los adultos son los que toman las decisiones, y las comunican de la manera más tranquila y cercana posible, así como resuelven sus conflictos entre ellos, no apoyándose en los hijos. Afortunadamente hoy día hay muchos profesionales que nos dedicamos a ayudar a las parejas y/o familias en estas situaciones.

Y os dejo con una pregunta para la reflexión:

¿Si los padres se apoyan en los hijos…. sobre quién se apoyan los hijos?”

Taller. ” Cómo motivar a mi hijo/a al estudio”

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Descripción de la actividad

Si tus quejas habituales son, “mi hijo/a no tiene interés”, “le da todo igual”, “es una batalla diaria comenzar a hacer los deberes con él/ella”,”se distrae constantemente”…etc. asistir al taller cómo motivar a mi hijo al estudio de la escuela de padres de Resuelve Ahora,  puede ser la solución a muchas de tus dudas.

El estudio no siempre es la actividad más valorada por los hijos/as y por ello, los padres tienen que saber utilizar  estrategias de motivación, sin necesidad de llegar a la imposición autoritaria. Saber como motivar a un hijo/a al estudio es importante, para tener más herramientas en la comunicación y su educación sea lo más positiva posible.

     Objetivos de la actividad:

  • Aprender de forma dinámica y práctica estrategias de motivación y de comunicación efectivas con nuestros hijos/as.
  • Aprender a marcar objetivos a conseguir con nuestro hijo/a, elaborar un plan para ello y aplicarlo.
  • Conocer más a nuestros hijos y saber cuales son sus dificultades en el aprendizaje.

A cargo de: Inmaculada Asensio y Francisco Góngora.

Fecha: 15 de Febrero de 2013

Hora: 18 Horas

Lugar: Centro desarrollo y psicología Sinergia. Avda. del mediterráneo, 181. Almería

Inscripciones: 950250047/658163671. sinergiadp1@gmail.com.